Textos fuera de contexto

Recuerdo haber leído en mis tiempos de Bachiller este pasaje:

“El parcheador sigue en la cárcel. Contestando tus preguntas, te diré que Mrs. Adams es la de siempre. ¿Sabes qué hizo? Le regaló a mi novio una Biblia en español, y la misma tarde que se la regaló, paseando por el parque de María Luisa, le explicaba Mrs. Adams —tú la conoces— la utilidad de leer la Biblia, y decía que muchas veces estaba sin saber qué determinación tomar cuando abría el libro al azar y leía la primera línea de la página de la izquierda. Y allí encontraba la solución. —Hombre —dijo mi novio—. Yo tengo ahora más problemas que nunca en mi vida. Si eso es verdad, el libro vale la pena. Vamos a ver. Abrió al azar y encontró en la primera línea las siguientes palabras del capítulo 27 de San Mateo que se refieren a Judas: «…Y entonces fue y se colgó de un árbol y se ahorcó.» Mi novio palidecía y Mrs. Adams se ruborizaba un poco. Entonces ella dijo: «Bueno, eso es una casualidad. Mire en otra página.» Y mi novio lo hizo, y en el capítulo de los Reyes del Antiguo Testamento la primera línea decía: «Haz tú lo mismo.» Mi novio abrió las manos y dejó caer el libro al suelo. Luego se inclinó a recogerlo y lo devolvió a Mrs. Adams.” (Ramón J. Sender. Las tesis de Nancy)

A parte de lo jocoso del episodio, uno de los peligros de la interpretación bíblica (y de cualquier texto en general) es leer sin tener en cuenta el contexto en el que se dicen las palabras. La sentencia “El texto sin el contexto se convierte en un pretexto” nunca podría ser más cierta. De ahí la importancia de que uno de los factores a tener en cuenta en la exégesis bíblica sea el de contextualizar las palabras. El contexto es lo que va con-el-texto.

 

portada.jpeg

En hermenéutica enseñamos que hay varios contextos. En resumen:

Contexto inmediato: el texto que viene antes (contexto anterior) y el texto que viene después (contexto posterior). Viene formado por la unidad de pensamiento lógico de un pasaje.

Contexto del libro: quién los escribió, cuándo, dónde, porqué, para qué, a quién…

Contexto de toda la Biblia: una doctrina nunca contradice otra doctrina. La fórmula “Scriptura Scripturae interpres” (La Escritura interpreta a la Escritura) es de rotunda aplicación en este caso.

Pero no podemos olvidar el contexto cultural, semántico, lingüístico… de cada pasaje bíblico. Creo que los autores del libro editado por Jairo Namnún y Steve Morales, y publicado por Broadman & Holman han sabido tener esto en cuenta.

A lo largo de los 17 capítulos, todos los autores contextualizan pasajes que tradicionalmente se han malinterpretado por sacarlos de su contexto y han sido usados para afirmar y confirmar una idea propia (un pretexto). Basten como ejemplo: Hech. 16.31; Fil. 4.13; Jer. 29.11; Sant. 5.15… Lo acertado de que sean 17 autores es que permite un enfoque y un acercamiento al texto diferente a como lo podría hacer una sola persona, enriqueciendo así la explicación. “En la multitud de consejeros está la sabiduría” (espero no sacarlo de contexto).

Dice D. A. Carson en el prólogo:

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. ¡Eso suena maravilloso! Pero, ¿qué es “todo”? ¿Ser un campeón de futbol? ¿O un físico nuclear? ¿O un súper modelo? ¿O un magnate rico? ¿O el próximo presidente de mi país? A fin de cuentas, el texto dice “todo”, ¿no es cierto? Entonces, ¿por qué limitar a Dios?…

Malinterpretar un texto no es solo un problema: es una tragedia. Dios tiene la intención de que Su Palabra sea entendida…”

Es un libro sencillo, sin grandes artificios lingüísticos, con un enfoque clásico de interpretación- quiero expresar con clásico un sinónimo de reformado- ya que en España tiene otro significado diferente al de Latinoamérica. 

Por otro lado, la versión bíblica que se usa en el libro es la Nueva Biblia de los Hispanos (versión latinoamericana de la Biblia de las Américas), que es la versión oficial de Coalición por el Evangelio (TGC sus siglas en inglés, que puedes visitar aquí). En Latinoamérica, genial… en España… no tanto.

El prólogo es obra de D.A. Carson, que escribió un libro muy parecido a este (Falacias exegéticas, CLIE) y que hemos relacionado con el de David A. Croteau “Urban legends of the New Testament” (Broadman & Holman), que puedes leer aquí.

Lo recomiendo a quienes quieran tener acceso a un material bueno y sencillo sobre hermenéutica y exégesis. La diagramación es limpia, dejando libertad al texto en la página. La portada simula dos trozos de papel, con el título del libro en dos colores opuestos: precisamente lo que quiere transmitir, dos interpretaciones opuestas con dos fondos opuestos. Acertada.

Puedes conseguirlo en tu librería habitual, aquí (Amazon) en ambas versiones (físico o Kindle).

Agradezco a Coalición por el Evangelio por la confianza en proveer de un ejemplar para escribir esta reseña. Es de mi total autoría y sin necesidad de escribir una valoración positiva, sino honesta.

Anuncios

Un comentario en “Textos fuera de contexto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s