“Criticus Commentarii”. El Libro de Josué.

Indudablemente, un comentario bíblico crítico se escribe desde una óptica determinada, por medio de la cual el escritor desvela el texto bíblico ante el público, que bien puede aceptar o no las conclusiones del mismo. Cuando se trata de comentarios bíblicos técnicos, el lector debería ser cuidadoso a la hora de elegir el libro que necesita—o quiere—en su librería. Traemos hoy una reseña acerca del libro titulado “El libro de Josué” por el profesor Marten H. Woudstra (1922-1991), colaborador de la traducción NIV, fue presidente de la Sociedad Teológica Evangélica, así como autor de numerosos artículos y manuales acerca del Antiguo Pacto.

 

Ficha técnica

Páginas: 464

Encuadernación: Rústica.

Formato: 16,5 x 23,5cm.

Editorial: Mundo Bíblico

Colección: Comentarios Mundo Bíblico A.T.

Género: Comentarios Bíblicos AT

Fecha de publicación: 2015

Título original: The book of Joshua. (1981, por Eerdmans Publishing Company)

Traductor: David Puente Dodd

Revisor general y asesor de estilo: Juan Mª Tellería

Maquetación: José Manuel Díaz Yanes

Distribuidora: Publicaciones Andamio

La serie que la Editorial Mundo Bíblico (EMB) está publicando se posiciona entre las colecciones de comentarios bíblicos críticos más rigurosas que se pueden encontrar en español. Son la traducción de la serie The New International Commentary que la editorial Eerdmans ha publicado (26 volúmenes para el Antiguo Pacto y 18 para el Nuevo Pacto), de la pluma de autores como Gordon Fee, Robert H. Mounce, Douglas Moo, F.F. Bruce, Howard Marshall, Bruce K. Waltke, Tremper Longman, entre otros.

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Portada del libro

En el comentario sobre el libro de Josué encontraremos un tratamiento académico riguroso sobre los eventos y la teología que fluyen del libro bíblico. El autor ha tenido en cuenta la gran variedad de enfoques desde los cuales se ha estudiado el libro de Josué, y ha aprovechado lo sustancialmente beneficioso para la elaboración de su comentario, demostración de lo cual es la cantidad de bibliografía al respecto que ha consultado. En lo que respecta a temas del Antiguo Pacto, parecería como si los escritores no se leyeran unos a otros para contrastar ideas, o complementar las suyas propias, razón por la cual uno puede encontrar hasta diferencias historiográficas del mismo suceso.

 

La primera aproximación que Woudstra hace al libro es desde la conclusión de que el libro es una unidad básica de composición, es decir, el libro de Josué es un todo, unificado, y no una recopilación de eventos por parte de uno o varios autores. La narrativa del texto le da cuerpo a toda la trama histórica, quedando para el exegeta la labor de hacer eso precisamente: exégesis, esto es, sacar el significado implícito en el texto. Esto sería irrelevante decirlo si no fuera porque hoy día se hace más eiségesis que exégesis. Se meten más opiniones personales en el texto que sacar las ideas propias que hubo en la mente del Autor original. De este modo, la tesis principal del libro de Josué es señalar el cumplimiento de la promesa hecha por Dios a los patriarcas de que les daría la tierra de Israel.

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Contenido de la obra. Bosquejo básico.

La evidencia gramático-histórico-literal de este argumento se basa en dos argumentos:

  1. Evidencia proléptica. Esto quiere decir que lo registrado en el libro se sabía con anticipación al desarrollo de los eventos, de modo que se demuestra el carácter de revelación divina.
  2. Evidencia programática. El libro de Josué fue escrito cercano a los eventos descritos en el mismo y no habiendo transcurrido muchos años de diferencia entre lo ocurrido y lo relatado.

Las ideas del libro de Josué no quedan enterradas en la historia, concretándolas exclusivamente para un pueblo y una época (allí y entonces), sino que—como escribía Stott—hay que tender un puente entre dos mundos por medio de la predicación (aquí y ahora). Esto no es ni más ni menos que exponer la relevancia viva de la revelación de la Palabra de Dios, pertinente y oportuna para todo hombre, en todo lugar y en todo tiempo.

Ahora bien, como afirma Woudstra, tenemos que huir del moralismo que saca de contexto el relato bíblico, llegando a extremos como el de encontrar apoyo hasta para la teología de la liberación. Es cierto, ignorar el contexto histórico acerca de la invasión de territorios, guerras, anatemas… no nos puede conducir a extraer conclusiones antropocéntricas, sino entender que el libro de Josué forma parte de la “unicidad de los eventos bíblicos como ejemplos de la auto-revelación de Dios” (p. 18) y “los acontecimientos bíblicos tienden a ser desplazados de su contexto histórico-redentor al ser convertidos en paradigmas de comportamiento moral eterno” (p. 18). Esto deja claro el acercamiento que el autor va a hacer al libro de Josué: rigor exegético, desde un punto de vista gramático-histórico-literal, frente a la cantidad de comentarios alegóricos que uno puede encontrar en los estantes de las librerías.

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Muestra del interior

Con esto en mente, sobra decir que el autor presenta argumentos sólidos para interpretar la narrativa del Antiguo Pacto. Me temo—y me lamento—que en nuestros círculos abundan cada vez más las ocurrencias frente a las evidencias. Este comentario se sitúa en las evidencias, no en las ocurrencias. Así, tumba de un solo golpe la argumentación de la escuela alegorista y la argumentación de la escuela liberal de la alta crítica.

Para Woudstra, la narrativa bíblica en su conjunto tiene un objetivo teocéntrico más que antropocéntrico, es decir, apunta a la actividad de Dios más que a la del hombre. En el caso del libro de Josué, concretamente, se repite de manera constante que es Dios quien da la tierra en posesión a Israel, y no Israel quien la ha conquistado, es decir, “Israel tiene derechos sobre la tierra frente a sus anteriores habitantes” (p. 95) porque fue Dios quien la prometió a Abraham, Isaac y Jacob. Esto es clave para entender que lo que el estudiante de la Escritura debe hacer es “comprobar lo que decía el Espíritu por medio de las palabras de estas elocuciones sujetas al tiempo” (p. 53), sometiendo así nuestro parecer a la afirmación de “Así dice el Señor”. Es necesario e imperativo que en los púlpitos se oiga la resonante voz de Dios y no la nuestra.

Dicho todo esto, el lector no encontrará aquí bosquejos preparados para copiar y predicar un domingo. No es la función de este libro. Aquí encontraremos datos objetivos, explicaciones de términos hebreos (disfruté en los años 80 con el término nahalá—heredad—y lo he vuelto a hacer ahora), contextualización… en suma, rigor académico para que el lector lo aplique a sus sermones y estudios bíblicos. Sólo por esto (¿sólo?) merece la pena adquirir este libro.

A diferencia del libro original en inglés, en español se usa la traducción de la Biblia de las Américas para el texto bíblico que encabeza cada sección.

La traducción ha optado por verter “Former Prophets” y “Latter Prophets” por “Profetas primeros” y “Profetas últimos”, demasiado literal cuando en amplios círculos exegéticos y casi de manera convencional se les llama “profetas anteriores” y “profetas posteriores”, refiriéndose los “anteriores” a Josué, Jueces, Samuel y Reyes; y los “posteriores” a los que conocemos como “profetas mayores” y “profetas menores”.

En cuanto al diseño del libro, la portada de un libro es la primera impresión que uno tiene del contenido. No termina de convencer su sobriedad y simplicidad. Un poco más de arte le hubiera venido bien. El tipo de letra Times New Roman para el título, con el juego de diferentes tamaños, no convence. Para la imagen se ha elegido la obra “La toma de Jericó” del renacentista francés Jean Fouquet. Se trata de una obra que mezcla diferentes ambientes, como es la caída de los muros de Jericó, el transporte del arca del pacto y paisajes franceses.

He notado también algunas erratas en la traducción del texto, pero que no empañan la magnitud de la obra. Tras haber reseñado unos cuantos libros,  lo que me preocupa realmente es ¿cómo habiendo tantos adelantos tecnológicos en materia de composición, edición y maquetación de textos hay más errores que en otras ediciones que tiempos atrás se hacían sin usar estos medios? A manera de anécdota: Se ha usado el corrector del procesador de textos para corregir la abreviatura de Génesis, comúnmente escrita Gén. Por si quedaba la duda de que no se había puesto el acento, se prefirió tirar de corrector y sustituir “Gen.” por “Gén.” de modo que la automatización del proceso ha cambiado todas las coincidencias donde aparece “gen.”, y lo ha cambiado también en la palabra “origen” y ha escrito “oriGén.” cuando es final de oración. Pero es pura anécdota. Los ojos humanos no serán nunca sustituidos por los chips de una máquina.

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Obra original por la editorial Eerdmans

Los siete mapas del original, el índice nombres propios y temas prometidos en la introducción han quedado sin incluir en esta traducción, y nos hemos quedado con las ganas. Quizás para la segunda edición se mejore este aspecto.

Desde aquí felicito a Antonio Carmona, amigo y hermano, promotor de esta serie, por la iniciativa de publicar comentarios de esta categoría tan necesarios en seminarios, universidades, bibliotecas y estudios. Animamos a un suma y sigue que añade a los 20 títulos con los que ya cuenta la Editorial Mundo Bíblico, tanto de autores españoles como extranjeros.

Puedes verlos en http://www.publicacionesandamio.com/products-page/mundo-biblico/

Y felicitamos a Andamio por sumarse e impulsar a esta editorial en la distribución de los libros publicados, que sin duda no defraudará a quien los adquiera.

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Imagen cortesía de Amazon.com

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3 comentarios en ““Criticus Commentarii”. El Libro de Josué.

  1. Edgar

    Esta magnifica serie ya nos habia llegado a cuentagotas a los hispanoparlantes de parte de editorial Clie con los libros de Apocalipsis Robert H. Mounce, 1 de Pedro Peter H Davids, Filipenses Gordon D Fee, Evangelio de Juan de Leon Morris en dos volumenes y recientemente Romanos de Douglas Moo. Editorial desafio por su parte publico las obras de Hechos y Hebreos ambas de FF Bruce. Exegeticamente extraordinario el trabajo de esta serie que desafortunadamente no se consigue aca en Mexico de editoriales de primer nivel como Andamio. Enhorabuena. Bendiciones.

    Le gusta a 1 persona

  2. Pingback: Carnaval de Estudios Bíblicos (en español) – Junio 2016 | Masora digital

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